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martes, 19 de enero de 2010

MI CAJITA DE MÚSICA

Es inevitable.Al pasear por las calles de Madrid vienen a mi memoria todos aquellos momentos de mi infancia y de mi temprana junventud que ahora intento olvidar, y otros los agarro en mi corazón con gran fuerza.

Ha sido un viaje de reencuentros,de recuerdos y de muchas preguntas,preguntas que tal vez no consiga nunca tener respuesta,recuerdos que con el paso de los años se los lleva esa palabra que a veces tanto temo que es el tiempo,pero incluso al tiempo al igual que todo en mi vida le intento poner algún tipo de melodía.

Ojalá consiguiese definir el tiempo,palabra que constatemente me venía por la cabeza cuando paseaba por las calles más castizas de Madrid.A la única conclusión que llegué es que el tiempo pasa,unas veces más rápido y otras más lento,pasa y no vuelve..y por mucho que nuestros recuerdos se esfuerzen en vivir esos momentos de nuestra vida ya no será nunca lo mismo.

Ojalá pudiésemos acelerar el tiempo,o hacer que pasase más y más lento..hasta pararlo,como mi cajita de música,y con unas bonitas notas de Mozart.

domingo, 7 de diciembre de 2008

LA IRA DE WOLFANG AMADEUS MOZART

Definición de ira según la Real Academia de la Lengua Española:

1. f. Pasión del alma, que causa indignación y enojo.

2. f. Apetito o deseo de venganza.

3. f. Furia o violencia de los elementos.

4. f. pl. Repetición de actos de saña, encono o venganza.



A lo largo de mi vida he tenido una pequeña obsesión por algunas palabras,por su significado y por lo que ha transcendido a lo largo de la historia,en el arte,en la cultura,etc.

Una de las palabras que me ha producido verdadera obsesión ha sido la palabra "ira",una palabra tan corta ha significado mucho para mí.Tal ha sido la obsesión por ella,que ha hecho que pase horas muertas leyendo,visitando e investigando obras de arte,escuchando música donde la ira era representada con una belleza descomunal.

Por ello,quiero compartir con vosotros un poco todo lo leido sobre la ira,un pecado capital para la Iglesia Católica,una debilidad para el Islam,y un obstáculo para la filosofía budista.También producto de investigación por psicólogos y psquiatras.Pero poco a poco, y a través de diversos posts nos adentraremos en el significado de esta palabra,con un significado tremendo y caótico, pero con una gran belleza representada en la pintura,en la música y en la literatura.

Para empezar os quiero dejar el siguiente video,la representación del Dies Irae del Requiem de Mozart,una de mis preferidas composiciones de música clásica.He tenido la oportunidad varias veces de ver semejante maravilla.La primera vez que la vi fué en la Catedral de Albacete,un poco decepcionante ya que tuve la mala suerte de sentarme al lado de una individua que se dedicó todo el concierto a susurrar los textos en latín de dicha obra,desatando en mi la ira y el enfado por la falta de educación del persoaje con la que compartía banco eclesiástico.

Tengo que confesar que cuando escucho el Dies Irae se me pone la carne de gallina,y el ver y oir semejante maravilla en un ambiente religioso entre imágenes,cristos y frescos de pasajes bíblicos envuelto en un aroma a incienso hacen que esta obra se adentre en mi cerebro despertando en mí sentimientos de relajación.

Mozart compuso esta obra poco antes de morir.Un día se le presentó en su casa un desconocido encargádole dicha obra,sin querer ser identificado le dió un adelanto a Mozart y le dijo que en un mes se presentaría.Pero a lo largo de ese mes el compositor olvidó esa visita tan misteriosa y se dedicó a componer una ópera.

Al cavo de un mes el personaje misteriso vestido de gris se le acercó una noche a Mozart cuando este subía a su carruaje, preguntando por su encargo.Fué cuando Mozart vió su propia muerte cerca,creyendo que dicho personaje era enviado por las tinieblas para anunciarle su propia muerte,y que dicha composición sería representada el día de su muerte,cosa que no fué así ya que Mozart murió completamente sólo.Se dice que el único ser viviente que acompañó a Mozart el día de su entierro,además de los enterradores,fué un perro que estaba en la puerta de su casa dos dias anteriores a su fallecimiento.Así lo relató un conocido historiador de la época:"Sólo un perro,lleno de barro,sucio,se animó a seguir el cortejo hasta el cementerio,y fue,en consecuencia,el único caballero que presenció la ceremonia el día que Mozart fue enterrado como un perro".

Y sobre el personaje misteriso que encargó a Mozart dicha obra se puede asegurar que no era ningún ser tenebroso venido del mas allá.Se trataba de un conde,cuya esposa había fallecido,y quería dicha obra para los funerales,¿pero porqué lo hizo en incógnito?pues para hacer creer a sus amigos que dicha obra había sido compuesta por él,un plagio a lo grande.

Lo que está claro,que si no hubiese sido por ese personaje misterioso para Mozart,no habría producido en él esa ira y ese temor a la muerte,y no podriamos ahora disfrutar de esta gran belleza,y no podriamos disfrutar de la ira de Wolfgang Amadeus Mozart.

Por último,comentar que el Dies Irae no es exclusivo de Mozart.Se trata de una parte de la secuencia de cualquier Requiem,pero esto lo dejamos para otro post,porque también resulta muy curiso.

Aprovechando el aniversario de la muerte de Mozart,os aconsejo que cerreis los ojos,le deis al play ,y dejeis libre por un par de minutos vuestros más profundos sentimientos de ira.

La próxima semana otro capitulo de la ira...




Dies iræ, dies illa,
Solvet sæclum in favilla,
Teste David cum Sibylla !

Quantus tremor est futurus,
quando judex est venturus,
cuncta stricte discussurus !

Tuba mirum spargens sonum
per sepulcra regionum,
coget omnes ante thronum.

Mors stupebit et Natura,
cum resurget creatura,
judicanti responsura.

Liber scriptus proferetur,
in quo totum continetur,
unde Mundus judicetur.

Judex ergo cum sedebit,
quidquid latet apparebit,
nil inultum remanebit.

Quid sum miser tunc dicturus ?
Quem patronum rogaturus,
cum vix justus sit securus ?

Rex tremendæ majestatis,
qui salvandos salvas gratis,
salva me, fons pietatis.

Recordare, Jesu pie,
quod sum causa tuæ viæ ;
ne me perdas illa die.

Quærens me, sedisti lassus,
redemisti crucem passus,
tantus labor non sit cassus.

Juste Judex ultionis,
donum fac remissionis
ante diem rationis.

Ingemisco, tamquam reus,
culpa rubet vultus meus,
supplicanti parce Deus.

Qui Mariam absolvisti,
et latronem exaudisti,
mihi quoque spem dedisti.

Preces meæ non sunt dignæ,
sed tu bonus fac benigne,
ne perenni cremer igne.

Inter oves locum præsta,
et ab hædis me sequestra,
statuens in parte dextra.

Confutatis maledictis,
flammis acribus addictis,
voca me cum benedictis.

Oro supplex et acclinis,
cor contritum quasi cinis,
gere curam mei finis.

Lacrimosa dies illa,
qua resurget ex favilla
judicandus homo reus.
Huic ergo parce, Deus.

Pie Jesu Domine,
dona eis requiem. Amen.



Traducción

Día de la ira; día aquel
en que los siglos se reduzcan a cenizas;
como testigos el rey David y la Sibila.

¡Cuánto terror habrá en el futuro
cuando el juez haya de venir
a juzgar todo estrictamente!

La trompeta, esparciendo un sonido admirable
por los sepulcros de todos los reinos
reunirá a todos los hombres ante el trono.

La muerte y la Naturaleza se asombrarán,
cuando resucite la criatura
para que responda ante su juez.

Aparecerá el libro escrito
en que se contiene todo
y con el que se juzgará al mundo.

Así, cuando el juez se siente
lo escondido se mostrará
y no habrá nada sin castigo.

¿Qué diré yo entonces, pobre de mí?
¿A qué protector rogaré
cuando ni los justos estén seguros?

Rey de tremenda majestad
tú que, al salvar, lo haces gratuitamente,
sálvame, fuente de piedad.

Acuérdate, piadoso Jesús
de que soy la causa de tu calvario;
no me pierdas en este día.

Buscándome, te sentaste agotado
me redimiste sufriendo en la cruz
no sean vanos tantos trabajos.

Justo juez de venganza
concédeme el regalo del perdón
antes del día del juicio.

Grito, como un reo;
la culpa enrojece mi rostro.
Perdona, señor, a este suplicante.

Tú, que absolviste a Magdalena
y escuchaste la súplica del ladrón,
me diste a mí también esperanza.

Mis plegarias no son dignas,
pero tú, al ser bueno, actúa con bondad
para que no arda en el fuego eterno.

Colócame entre tu rebaño
y sepárame de los machos cabríos
situándome a tu derecha.

Tras confundir a los malditos
arrojados a las llamas voraces
hazme llamar entre los benditos.

Te lo ruego, suplicante y de rodillas,
el corazón acongojado, casi hecho cenizas:
hazte cargo de mi destino.

Día de lágrimas será aquel día
en que resucitará, del polvo
para el jucio, el hombre culpable.
A ese, pues, perdónalo, oh Dios.

Señor de piedad, Jesús,
concédeles el descanso. Amén.