
Voy por la calle obsevando las nubes. Algunas más blancas que otras, con más cuerpo y estilo. Voy por la vida cazando nubes que me den un poco de tiempo para malgastar,para no pensar,para adentrarme en la inmensa humedad infinita.
Me gustaría tener una gran red en mi espalda donde meter mis nubes,porque en mi desvarío de vida las nubes no me pesarían. Primero colocaría el anzuelo: una pequeña gota de lluvia que concentrase la atención de las nubes más inexpertas. Luego, con un poco de suerte, esperaría que alguna bajase casi al ras del suelo; es ahí donde dejaría caer la gran red sobre la nube.
Las colocaría en la red. Trataría de no combinar las blancas de las grises o el desorden que se ocasionaría, llegaría a casa mojado por la lluvia que saldría de las redes.Seguro que alguna intentaría salir; les cantaría alguna canción de cuna (a las blancas), a las grises algun tema de Radiohead o una de Joy Division. A las blancas de vez en cuando les cantaría algo de Astrud, siempre supe que eran demasiado pop.
Al final llegaría feliz a casa,y las soltaría para que se acomodasen en el triste cielo por donde seguiría paseando para cazar más nubes.
Porque las nubes no pesan.
